Profesional Independiente – FONASA

MARA SALAMÓ

1. Introducción

Dada la proximidad para la presentación de la primera declaración jurada anual correspondiente al Fondo Nacional de Salud (FONASA) para este tipo de beneficiarios del sistema, nos pareció interesante comentar algunos de los aspectos a tener en cuenta, así como las implicancias que de este aporte pueden resultar frente al Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF).

2. Antecedentes normativos

A partir del 1º de julio de 2011 los profesionales independientes -entre otros- que prestan servicios personales quedaron incluidos en el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) y dependiendo de la situación particular de cada uno de ellos aportando al FONASA. Paralelamente, estos contribuyentes también se encuentran alcanzados ya sea por el IRPF o por el Impuesto a las Rentas Empresariales (IRAE) por opción o en forma preceptiva.

En lo que respecta al FONASA, estos casos están regulados por el artículo 12 de la Ley 18.731 que sustituye el anterior artículo 70 de la Ley 18.211 que determinó la base imponible de este tributo, los anticipos y la liquidación del mismo, así como la determinación de excedentes si los hubiera. Posteriormente, el 27 de junio de 2011 se dictó el Decreto 221/011 que reglamenta las normas referidas y por último la Resolución 575/012 de la DGI de 21 de marzo de 2012 regula los excedentes que surjan a favor de estos beneficiarios como también el tratamiento que estas partidas tendrán en la liquidación anual de IRPF.

 

3. Aspectos reglamentarios a saber

Este fondo se conforma hasta el momento, entre otros, con aportes de los trabajadores y de los empleadores. Si bien existen particularidades para ciertos sectores (construcción, agro, etc.), bajo el régimen de aportación de industria y comercio, los aportes para los sujetos comprendidos se calculan como un porcentaje de la materia gravada.

Mediante la norma reglamentaria se estableció que “el aporte realizado al FONASA a cargo de los prestadores de servicios personales fuera de la relación de dependencia, es una contribución especial de seguridad social de carácter personal y directo, que grava los ingresos anuales obtenidos por las personas físicas”.

En este sentido se dispuso que será el BPS el que administrará los aportes que se deben realizar en forma mensual, pero será la DGI quién colaborará en la fiscalización de los mismos debiendo comunicar al BPS las diferencias que sean detectadas tanto sea en materia de ingresos, renta fiscal y en general todos los aspectos que constituyan algún tipo de incumplimiento.

Es en este contexto que el próximo 30 de abril del corriente vence el plazo para la presentación de la declaración jurada anual correspondiente al ejercicio fiscal 2011. Interesa precisar que de acuerdo con el artículo 26 del decreto reglamentario el ejercicio fiscal comprenderá el año civil, por lo que el aporte que cada persona realice al fondo se liquidará anualmente en forma individual al 31 de diciembre de cada año.

Los profesionales que perciban ingresos exclusivamente por la prestación de servicios fuera de la relación de dependencia y que en el ejercicio fiscal no superen las 30 Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC) dejarán de ser beneficiarios del sistema, y por lo tanto también cesarán las aportaciones que deben efectuar para el ejercicio siguiente a aquél en que se verifique tal extremo. Puntualmente en este primer ejercicio de vigencia, el tope ascenderá a 15 BPC ($ 33.390) dado que abarca el período: 1° de julio-31 de diciembre.

No obstante lo anterior, a partir del momento en que se supere el mencionado monto (30 BPC) se deberá comunicar esta situación al BPS en la forma y las condiciones que este determine, así como, reanudar la aportación correspondiente. A estos efectos, se van a tener que considerar los ingresos acumulados desde el inicio del ejercicio fiscal en que tal circunstancia se verifique. Interesa precisar que la BPC a utilizar será la vigente al inicio del año civil (enero de 2011 = $ 2.226).

4. Suspensión de anticipos

El articulo 25 del Decreto dispuso la posibilidad de que puedan dejar de anticipar, en la medida que estos contribuyentes estimen que los anticipos realizados van a exceder las sumas mensuales del costo promedio equivalente (CPE) -correspondiente al beneficiario y quienes este ampare- incrementado en un 25%. A efectos de hacer efectiva esta comparación, se podrán considerar otros pagos ya efectuados por otras contribuciones personales al FONASA. Si por alguna razón al cierre del ejercicio, el monto de los anticipos efectuados fuese insuficiente, las diferencias que resulten van a tener que ser canceladas con las multas y recargos correspondientes.

5. Excedente resultante en la declaración de Fonasa

En el Decreto reglamentario en el artículo 41 ya se establecía que en caso de surgir un excedente a favor del beneficiario, el mismo sería devuelto en los plazos y condiciones que el BPS determine, y no más allá del ejercicio siguiente al de la liquidación de la cual haya resultado.

Para regular este tema y teniendo además en cuenta que los aportes al SNIS devengados en el ejercicio son admitidos como deducciones en la liquidación del IRPF, el 21 de marzo de 2012 se dictó la Resolución 575/012 de la DGI.

Mediante la misma y haciendo uso de la facultad conferida, la DGI designa agente de retención del IRPF al BPS por el reintegro del excedente de aportes. La referida retención deberá realizarse en el momento del pago de dicha partida al beneficiario, fijándose en el 20% del importe bruto reintegrado.

También se dispone en la mencionada resolución que los documentos que sean emitidos por el BPS para acreditar el pago de estos reintegros podrán ser considerados como resguardos en la medida que se deje constancia en dicho documento de las retenciones efectuadas.

Paralelamente se estableció la obligación para el BPS de verter las retenciones al mes siguiente y en el mismo plazo, de presentar a la DGI una declaración jurada que identifique a los contribuyentes que fueron objeto de las mismas, así como el importe bruto de los reintegros y las retenciones realizadas.

6. Liquidación de IRPF

El IRPF es un impuesto anual que grava, entre otras, las rentas de trabajo dependiente de fuente uruguaya obtenidas por personas físicas residentes. El cierre del ejercicio fiscal para las personas físicas es también el 31 de diciembre.

A efectos de la liquidación anual se debe calcular el IRPF primario y restarle el IRPF de las deducciones, y ese monto se compara con los anticipos oportunamente realizados. Para determinar cada uno de los IRPF se utiliza la escala de tasas progresivas prevista para cada uno de los conceptos.

Entonces, aquellos contribuyentes que hubieran sido objeto de las retenciones comentadas en el numeral anterior, cuando realicen la liquidación del impuesto a las rentas correspondiente al ejercicio en el cual se cobro el excedente de FONASA, deberán restar los importes brutos reintegrados de las deducciones que corresponda. Asimismo, también serán computadas en el ejercicio del reintegro las retenciones de acuerdo con la mecánica general del impuesto. Interesa destacar que este tema -dado que se toma el año del cobro- no va a incidir en la declaración jurada de IRPF del 2011.

Sin perjuicio de lo detallado en los párrafos anteriores, podrá dársele carácter definitivo a las retenciones en cuestión, en los casos en que los contribuyentes del IRPF opten por quedar liberados de la presentación de la declaración jurada anual del impuesto.

FUENTE: EL PAIS
http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/profesional-independiente-fonasa/ecoymer_636344_120416.html