La Gratitud

La Gratitud…, es el más efímero sentimiento humano.

Quizás haya algo de cierto en esta aseveración. Ya que el saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa. Para algunas personas dar las gracias por aquellos servicios cotidianos es muy fácil: el desayuno, la ropa limpia, la oficina aseada… Sin embargo, no siempre es así.

La gratitud implica algo más que pronunciar unas palabras de manera automática, sino que responde a aquella actitud que nace del corazón, en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros. Ahora bien, la gratitud no “devolver el favor”: si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar iguales…

El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.
La persona agradecida se alegra por los bienes recibidos, los reconocen y están dispuestas a corresponderles. No se trata de devolver el favor con un regalo, sino de sentir y expresar admiración y gratitud por las cualidades humanas de quienes nos honran con sus dones.

Aquella persona agradecida busca tener otro tipo de atenciones con las personas, no piensa en pagar por cada beneficio recibido, sino en poder devolver la muestra de afecto o cuidado que tuvo: ” la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido”.
El motivo de nuestro agradecimiento se debe al “desinterés” que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado. No debemos olvidar que nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.

PARA SER AGRADECIDOS…

El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:

• Reconocer el esfuerzo de los demás cuando nos proporcionan ayuda
• Acostumbrarnos a dar las gracias
• Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo cordial…
• Admitamos que necesitamos a los demás
• Reconozcamos las obras de los otros.
• Incluyamos en nuestro lenguaje expresiones de agradecimiento.
• Aceptemos que muchas de las cosas buenas que tenemos se deben a lo que otras personas nos han dado: amor, protección, cuidados, talento, sabiduría

La gratitud y el reconocimiento son los mejores regalos que puede recibir una persona en cualquier época y lugar del mundo. La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.

 

 

Prof. Reynaldo Álvares Millán.
Consultor Gerencial
rhalvares@gmail.com

http://caracascomunicacioneimagen.wordpress.com/2011/07/26/la-gratitud/